El 12 de julio se celebra el Día Internacional de la Lucha Contra las Tormentas de Arena y Polvo, según fue proclamada por Asamblea General de las Naciones Unidas para orientar a la población sobre la prevención, gestión y mitigación de este tipo de tormentas cada vez más frecuentes.
Una tormenta de polvo o tormenta de arena es un fenómeno meteorológico común en las regiones áridas y semiáridas. Surgen cuando un frente de ráfagas u otro viento fuerte arrastra grandes cantidades de arena suelta y tierra de una superficie seca.
Las tormentas de polvo amenazan a la seguridad alimentaria y el crecimiento económico sostenible. Provocan la pérdida de suelo de las tierras secas y eliminan la materia orgánica y las partículas nutrientes, reduciendo la productividad agrícola.

