El Día Internacional de los Bosques Tropicales se celebra cada año el 22 de junio, según fue proclamado en el año 1999 por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización Mundial de Conservación (WWF) y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) para crear conciencia sobre la importancia de estos ecosistemas fundamentales para la preservación de la vida en el planeta.
Un bosque tropical es una zona boscosa que recibe un promedio de 50 a 250 pulgadas de lluvia durante el año. Como se encuentran en los trópicos o subtrópicos, hace calor durante todo el año. Tienen una biodiversidad extraordinaria, ya que más de la mitad de todas las especies de plantas y animales viven en un bosque tropical.
Los bosques tropicales brindan beneficios para el planeta y nuestra vida cotidiana. Contribuyen al equilibrio del oxígeno, del dióxido de carbono (CO2) y de humedad en el aire y son vitales para contrarrestar el cambio climático. Regulan el ciclo del agua y contribuyen a evitar la erosión de los suelos. Ejercen un rol relevante en la erradicación de la pobreza y proporcionan materia prima para la producción de alimentos, medicinas y combustibles.

